Me incorporé lentamente. Estaba al lado de una sadida que me ayudaba a levantarme, y cuyo rostro me resultó familiar. ¡Era Desperta Delsuenio! ¡La fiel compañera de Noken Okuto, el anutrof! De hecho este último me miraba desde su hamaca sin perder detalle, pero sin esforzarse demasiado por parecer atento a lo que ocurría.
Al reconocerla la llamé por su nombre, pero ella no me reconoció. Sin embargo, no parecía extrañarse ni lo más mínimo de la situación. Claro, casi todos deben de conocerla, ya que es una de las pocas personas que viven en el Templo Celeste de Incarnam.
Entre lo poco que alcancé a balbucear en los siguientes 2 minutos, se pudo oír en una voz medianamente firme:
"-¿No sabes quién soy? ¡Soy yo, Batsuty!"
¿¡Qué había dicho!? ¿¡Batsuty!? ¿Y quién era ese?
Así es, era yo, aunque no sabía como había alcanzado a pronunciar aquello de esa forma tan espontánea y convencida. Preferí esperar cinco minutos para relajarme e intentar ordenar el torrente de ideas que convertía mi cerebro en algo poco más útil que una gelatina de fresa.
☼☼☼
Después de este esfuerzo inútil que me llevó un espacio de tiempo un poco más prolongado de lo que había calculado en un principio, decidí volver a abrir la boca para articular una serie de palabras ordenadas en forma de agradecimiento hacia Desperta, que andaba charlando con otros aventureros y mirándome de vez en cuando, supuse que para asegurarse de que no volvía a perder el conocimiento.
Ella me aconsejó que fuera hacia las puertas del templo, hacia donde podría encontrar a Yueba Kántaros para pedirle un poco de agua. Yo en cambio, preferí darle de nuevo las gracias y no volver a dirigirme a ella para no provocar una situación más incómoda para todos de lo que ya resultaba, ya que Noken tampoco parecía reconocerme.
¿¡Pero cómo lo iban a hacer si estaba dentro de un cuerpo de aniripsa y me llamaba Batsuty!?
De modo que me encaminé hacia la gran piedra, que nos explica el origen de la historia de la era Dofus (año 0 e.D.), y avancé en el grandioso y único pasillo-hall-estancia del templo...
------------------------------
Todo el contenido de la novela es propiedad creativa e intelectual de Gato, así pues se exige no difundirlo sin referencia hacia el autor y se prohíbe la apropiación de dicho contenido ya sea parcial o completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario